Monday, May 31, 2021

 Al parecer las personas que cursamos cierta edad, nos da por elucubrar en las cosas de la vida.  

Es como hacer inventario de las cosas aprendidas, saber si quizá, fue mal o fueron bien cometidas. 

Y si acaso nos parece que no estuvieron de acuerdo, con lo que debieron ser, la vergüenza hace presencia y regaña a los sentidos, pues no tuvieron razón, no fueron tan asertivos.  Más no se puede borrar lo que ya se ha cometido, que quede entonces la esencia, que surja el aprendizaje, porque la lengua debería estar metida en su cueva y usar el aire que sale de forma más apropiada, como cantando los versos que escribió un fino poeta, y no hablando contra el mundo y a favor de los profetas.    

 La vida con su machete va cortando hierbas malas, y va abonando la tierra y sembrando las mejores, de las que alimentaré al cuerpo que Dios me dio. Y aunque no solo de plantas vive este mi corazón necesito las caricias que en la mañana da el sol, que suele brillar por el este en el polo o el ecuador. 

Me gusta leer historias porque a mí se me parecen, como si yo las viviera, pues estoy tentado a creer que es la imaginación, quien comanda lo que creo, quien comanda mi emoción. Puedo por lo tanto estar presente en muchos lugares, donde son los avatares que subyace en mi inconsciente, no sabré donde estaré cuando el sueño me adormece, ni siquiera yo sabré, si he muerto en otra faceta, esas son las sutilezas que a mí me esconde la vida, saber si todo es mentira o al contrario es la verdad. 

La verdad, ¿es que acaso existe alguna? ¿Podré aislar la hermosura de lo que es la vanidad? O serán solo palabras, o serán los noticieros que me dicen que es real. Si las cosas son así, tampoco existo, porque yo jamás he visto que mi nombre apareció, en la página dorada, donde están los vencedores, o en las páginas oscuras donde están los delincuentes. Sin embargo, mis amigos me dicen que yo soy real. Y si mis amigos son creados por mi realidad, nunca me podrán faltar porque son mi creación. 

Más la vida fantasiosa, del que no cree otra cosa que lo que allí suele ver, busca la oportunidad de salir en la noticia, ganarle un premio a la vida, la supuesta realidad. Y junto a él sus amigos, familiares y testigos, que por ser mis solidarios también van aparecer.     

Sunday, May 09, 2021

 A LAS MADRES 

Que tengan un feliz día 

Las madres de ese lugar, 

Que todas puedan brindar, 

Con lo que les venga a bien, 

Que al menos en este día, 

Lo puedan pasar mejor, 

Que florezca hermosa flor 

En ese jardín del alma, 

Donde siempre está la calma, 

La que fomenta el querer. 

Si no fuera por mi madre, 

No lo estaría yo contando, 

Ni tuviera los encantos, 

Que me regaló la vida. 

Por eso que en este día, 

Yo lo deseo festejar, 

Y con ustedes brindar, 

Por esta madre querida. 

 Aunque soy un navegante en el mar de mi pasión, intento que el corazón tenga el instinto perfecto, y pueda oler los defectos que genera mi razón. 

Por eso tengo cuidado cuando de amores se trata. ¿Pudiera ser más prudente conservar el mismo amor? Resaltar las cualidades que mantienen mi estadía. 

No pensar ser pica flor, que salta de rama en rama, buscando cada semana a quién entregar mi amor. Pero la testosterona es una hormona atrevida. Cuando menos te lo piensas, zás, está en la imaginación, porque una hembra graciosa, me enseño su pantorrilla y me dijo: para vos.  

¿Pero qué pasó conmigo? ¿Será qué quiere mi amor? Es la pregunta que nace impulsado por la fase de aquella hormona en cuestión. 

Es la mujer de mi amigo, a lo mejor, puede ser, estaré yo equivocado, como siempre me ha pasado, por ese ataque hormonal. Pal carajo el matrimonio, la mujer es un demonio, sino pregúntale a Adán, que sin pensarlo dos veces se comió aquella manzana en las tierras del Edén. 

Pero esto no es el Edén, aunque si es un paraíso, donde las benditas hembras reinan, e imponen su parecer. Y nosotros los varones, pensando solo en primores los que ellas suelen tener. 

Mejor termino este cuento, no vaya a ser que al momento me puedan desfallecer, con un golpe bien planeado, con el rodillo en la mano y el alcanfor para oler.  

Meditando mi vivencia

 Como todos los humanos, yo vivo muy influenciado por lo que otros puedan decir, y eso limita mis actos, limita mi pensamiento, ¿qué pensará esta persona, que pensará mi mujer, o qué pensarán sus hijas, que pensará mi familia, creerán que es maravilla lo que yo creo escribir? Pero es que de ellos ninguno, ni por sutil cortesía, les gusta la filosofía, menos la literatura, como a mi puede agradar. Entonces que podré esperar de todas esas personas, que son ellas buenas todas, pero sin preparación, para emitir la opinión que yo deseo escuchar. No es muy fácil encontrar la crítica conveniente que estimulará mi mente y mejoraré mi prosa, mis versos y todas las cosas que suponen mi trabajo, que en realidad no lo es tal, porque no es algo obligado, más bien disfruto lo que hago.   

Un señor tan limitado, por presentes y pasados no tiene la libertad, que exige para un profeta que desea ser un poeta, a decir abiertamente lo que cree y lo que piensa de la vida y del placer. 

Pero dice mi conciencia: ¿Tú no sabes lo que pasa, no ves lo que está pasando? Todas las personas están sumidas al mismo llanto, que es lo que está de moda, aunque una moda un tanto rara, que solo hablen de pandemia, de muerte y enfermedad. A lo mejor la verdad es lo que tú estás pensando, pero nadie va a venir a creer a una persona, que no ha podido mostrar lo que ha ganado en la vida. Vivimos una verdad o vivimos la mentira, lo que los medios nos dan. Quizás sea lo mejor sumergirse en la locura, seguir la literatura, la música, la pintura; has pasado tanto tiempo viviendo la misma cosa, que ya fastidio provoca repetirlas otra vez. 

Tiene razón mi conciencia, a lo mejor mi locura me quiere jugar la broma, que parezca una persona con distinto parecer, pero mi vida ha cambiado, para bien y para mal. Ahora no tengo la influencia que antes solía tener, ahora son otras circunstancias que condicionan mi vida, la verdad y la mentira parecen entre mezcladas, a lo mejor siempre ha sido así, y yo no lo había notado, ahora han pasado los años y me encuentro en este hoy, donde lo que más importa es la fe que tenga el ser, de que puede suceder lo que pueda estar pensando, el cerebro es un encanto que debemos conocer. Pero como siempre anda con nosotros, no nos importa un comino lo que haga o deje de hacer. Sin embargo, cuando alguna persona observa bien lo que hace, descubre cosas que antes no pensaba que pasaban, es como tomar conciencia de la inconciencia. Es como aprender cómo se aprende.