Creo que el mundo nos devuelve lo que nosotros le entregamos, esto lo digo por que en el caso de nosotros los Venezolanos, que en muchas ocasiones hemos pecado de prepotentes, faltos de humildad, echones, mentirosos, entre otras cosas, el mundo, por no decir Dios, nos hace que tengamos un individuo de presidente que responde a todos estos adjetivos. Muchos de nosotros nos sentimos abochornados de escuchar las ideas que se le ocurren a este, nuestro representante ante el mundo. Tal ves éste sea el castigo que nos da Dios, por nuestra falta de sencillez. Es algo así como cuando tenemos un hijo, y este hereda todos nuestros defectos y muy pocas de nuestras cualidades, claro, si tenemos pocas cualidades que mas puede heredar.
Que lástima.
Ahora solo nos queda aprender la lección, e intentar ser un poco mas sencillos de ahora en adelante, de otra forma, Dios nos lo mantendrá presente como si fuera el espejo donde nos estamos viendo cada día.